Hablamos con Aránzazu Narbona, doctora en economía mundial, sobre la geoestrategia mundial actual y su impacto en el sector medioambiental. La Dra. Narbona es consultora y colabora como directora académica y profesora de Executive Education en ESADE, dirigiendo programas ejecutivos como el de Economía Circular de esta escuela de negocios.

 

 

 

 

 

 

Estamos en una situación en donde la crisis y las disrupciones llegan por muchos frentes. Esto se debe a que estamos en un entorno inestable en el que el mundo BANI se ha convertido en nuestro día a día. Este acrónimo, como bien sabemos, recoge las características en las que hoy en día las empresas tienen que desarrollar sus negocios y reflejan la (B: Brittle) fragilidad, la (A:Anxiety) ansiedad que estos cambios generan, la (N: Non-linear) no linealidad de los mismos y la (I: incomprehensive) incomprensión que muchas veces nos surge frente a estos problemas. Es por eso, que la situación geopolítica actual, una de las disrupciones de este mundo BANI, suscita, en estos momentos, mucho más interés dada la situación tan inestable a nivel de conflictos bélicos internacionales.

La crisis en Ucrania, la guerra en Israel y ahora con el ataque reciente de Irán, nos hacen plantearnos diferentes escenarios geopolíticos en donde la situación puede pasar por una desescalada a una escalada limitada o a nivel mundial, por lo que los problemas y el deterioro medioambiental parecen quedar en un segundo plano.

Sin embargo, el cambio climático y la lucha contra él no debe de obviarse, pues sigue siendo uno de los mayores retos que la humanidad en su conjunto debemos afrontar. Es lógico que los países dentro de su agenda política establezcan prioridades, pero cada una de las disrupciones que en estos momentos vivimos tienen importancia y repercusión. Es por ello que, actualmente, se habla de nuevo del concepto de ‘policrisis’ como el fenómeno que estamos viviendo, en el que se solapan diferentes frentes al geopolítico o económico y le sigue el cambio climático.

Los compromisos internacionales alcanzados en la cumbre de París y el objetivo final de mantener la subida de las temperaturas globales por debajo del 1,5ºC suponen el gran reto para todos los Estados miembros que hemos firmado dicho convenio.

No hay que olvidar que todos los acuerdos internacionales firmados en el ámbito de las COPs y de las Cumbres Mundiales del Cambio Climático son acuerdos voluntarios. Es por eso que la Unión Europea, de manera voluntaria, se ha erguido en líder en el ámbito internacional en estos temas y, si bien no es su feudo, sí que es uno de nuestros retos prioritarios y uno de nuestros flagships dentro de la agenda política de la Unión Europea.

No hay que olvidar que la Unión Europea desde sus inicios consideró el tema medioambiental como una de sus prioridades y que llevamos trabajando en los planes de acción medioambiental, los Environmental Action Plan, desde el año 1971.

En la actualidad estamos involucrados en la implementación y el desarrollo del octavo de estos planes, dentro del cual se enmarca el Pacto Verde Europeo, y el objetivo de la descarbonización en el año 2040. Es importante que el resto de los países firmantes de los acuerdos internacionales de Naciones Unidades se den cuenta de la importancia y la necesidad de que afrontemos de manera global y coordinada el reto que el cambio climático está suponiendo para todos los países y pueblos del mundo.

 Un escenario futuro muy probable para la humanidad en el ámbito geopolítico, sin duda es la conformación de bloques regionales mundiales que supongan un enfrentamiento de ideologías y de formas de entender la vida, la economía y la sociedad.

De hecho, tal y como presenté en la conferencia impartida en el cierre de la tercera Asamblea del Clúster Empresarial de Viratec, es muy probable que nos encaminemos hacia un nuevo entorno denominado Guerra fría 2.0, en donde dos bloques mundiales se enfrentan y se confrontan.

Sin duda, la invasión de Rusia a Ucrania ha sido el detonante y a partir de ahí nos encontramos con un nuevo grupo reforzado, que son los BRICS, que desde el año pasado, en su quinceava cumbre, Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica decidieron abrir este bloque regional a nuevos países que habían presentado su candidatura.

De hecho, seis fueron los países elegidos de entre unos 20 que estaban como candidatos para que, a partir del 1 de enero de este año 2024, formaran parte de este nuevo grupo denominado BRICS+ o BRICS ampliados. Se han incorporado a este grupo Arabia Saudí, Emiratos Árabes, Egipto, Etiopía e Irán. Finalmente, Argentina ha pospuesto la decisión de entrar, desde la elección de su nuevo presidente Milei.

¿Qué es lo que ocurre? Que nos encontramos en un entorno geopolítico en donde los países que conforman los BRICS ampliados están todos regidos por una regla autoritaria, dictatorial, de partido único liderados este año por Rusia, que ha tomado la presidencia de este grupo. Dentro de este bloque, nos vamos a encontrar con el primer productor del mundo de petróleo y el primer importador de petróleo del mundo, es decir, con Arabia Saudí y con China, quienes sin duda están ganando relevancia a nivel internacional en la gestión de la energía.

Es por ello que, los retos que este nuevo entorno geopolítico van a suponer para la transición ecológica son muchos y muy relevantes. No olvidemos que ninguno de los países BRICS+ han impuesto sanciones económicas o políticas contra Rusia, tras la invasión de este país a Ucrania, y que por lo tanto la Unión Europea, EE.UU. y Suiza se quedan como únicos países que sí lo han hecho.

El problema de estas sanciones es que Rusia ha conseguido, debido al aumento de los precios de la energía, aumentar su balance comercial y, sorprendentemente, según reconoce el Fondo Monetario Internacional, su desempeño económico este año está siendo mucho mejor de lo esperado, en torno a un 2 %.

Las empresas españolas tienen sin duda una gran oportunidad ante sí y tienen que potenciar su salida a mercados internacionales.

Los países emergentes han sido siempre uno de los temas pendientes para el empresariado español, pues, en ocasiones, hemos decidido internacionalizar nuestros proyectos hacia áreas del mundo en donde existían unos lazos históricos, de confianza y culturales, como es América Latina, que nos permitía implementar nuestra actividad empresarial de una manera mucho más sencilla.

Sin embargo, el empresariado español ha mejorado, tanto su músculo financiero como con su conocimiento y sus habilidades para afrontar procesos de internacionalización, y creo, sin duda, que es el momento en el que tenemos que salir a nuevos mercados, tenemos que ser capaces de posicionarnos, de abrir oportunidades comerciales de la mano de nuestros socios europeos buscando alianzas que nos permitan seguir creciendo y expandiendo nuestros negocios.

La marca país es sin duda uno de los hechos más importantes que facilitan la entrada en nuevos mercados. Sin embargo, en España es necesario reforzar el empeño que desde las administraciones públicas y el esfuerzo que se realiza para mejorar nuestra marca internacional.

La coherencia a nivel internacional, la rotundidad, la cohesión a la hora de tomar decisiones son vitales para que nuestro empresariado consiga ese respaldo, esa confianza en otros mercados.

El resultado de diferentes acciones puede ayudarnos a mejorar esta marca personal, esta marca de país, esta marca España, que sin duda tiene que empezar a alejarse de mitos y hechos que simplemente no hacen más que limitar a la empresa española, pues tenemos que romper ya con la idea de que España tan solo es sol, playa, comida y flamenco.

Hay muchísimos negocios, muchísimas empresas que están apostando por la tecnología. Específicamente en el ámbito de la economía circular, de la transición ecológica, tenemos un gran potencial. Tenemos empresas que son líderes en la gestión del agua, de los residuos, o incluso de la energía renovable. Y debemos ser capaces de presentar y dar a conocer casos de éxito. La visibilidad empresarial de nuestras empresas es sin duda uno de los hechos para que se nos reconozca mejor en otros mercados.

 Respecto a los minerales raros en el proceso de transición ecológica, nos hemos dado cuenta de que muchos minerales que habían caído en el olvido y que apenas eran relevantes en el proceso de producción entendido desde una economía lineal, hoy en día se han revelado como materias primas muy importantes para poder llevar a cabo la transición ecológica.

No se puede obviar que América Latina y muchos países del subcontinente americano como Chile, Perú, Colombia, etc. tienen un alto potencial en este sentido, ya que en estos países, en estas regiones del mundo existen grandes reservas de minerales que hoy en día son claves, como el litio, el cobre, el cobalto.

España debería ser capaz de apalancarse en los lazos que ya tenemos con estos países. Sería necesario que reforzáramos nuestro posicionamiento en América Latina para que así no perdiéramos las oportunidades comerciales y no perdiéramos la capacidad de crear nuevos vínculos para aprovisionarnos de estos minerales raros o minerales críticos, que países como China ya se ha dado cuenta de la importancia de tener el acceso a los mismos a un precio barato. Y por eso China hoy en día se está acelerando, está entrando y firmando acuerdos comerciales con América Latina, con estos países que acabo de mencionar, porque busca tener acceso a las materias que van a ser luego necesarias en todo el proceso de generación de componentes, de materiales y de maquinaria relacionada con la transición ecológica.

España no puede perder esta baza. Tenemos que animar al empresariado a ser ágil en la firma de convenios, en la búsqueda de socios, para que de esta manera también mejoremos nuestra independencia en el proceso de aprovisionamiento.

Tras la crisis que la COVID planteó a las cadenas de suministro globales su rotura y el desencanto que tenemos hoy en día con respecto al sistema de globalización económica mundial tenemos que buscar nuevos socios o aliados, el denominado término friendship , que nos anima a buscar alternativas a proveedores que estaban en el sudeste asiático o en China. América Latina, por lo tanto,  con casi un 40% de reservas de estos minerales, es sin duda el foco que actualmente deben de tener las empresas españolas en mente.

Galicia y el empresariado gallego que trabaja en el ámbito de la economía circular ha demostrado, y así me he dado cuenta durante esta tercera asamblea del Clúster Empresarial de Economía Circular Viratec, que tiene ganas, que tiene fuerza, que tiene experiencia y, sin duda, Galicia, como parte de nuestro país, puede posicionarse de manera muy significativa a la avanzadilla en estos temas.

Me gustaría que mi conferencia hubiera servido para abrir los ojos al empresariado gallego y haber puesto de relevancia la importancia de estar informados, no creando pánico, sino creando un mindset global para los negocios, entendiendo los retos geopolíticos que hoy en día las empresas tienen y que, por lo tanto, desde España y desde Galicia tenemos que ser capaces de, mejorando nuestra formación, mejorando nuestro conocimiento, mejorando nuestras habilidades empresariales, seamos capaces de encontrar oportunidades en los retos geopolíticos que se nos presentan en este año 2024.

 

No quisiera terminar la entrevista sin antes agradecer la oportunidad que desde el clúster Viratec me han dado para contribuir con el cierre de mi conferencia a esta maravillosa jornada. Animo e invito que esto tenga una gran continuidad en el futuro. Su gerente, Ana Botas de Cal, es una persona con la capacidad como para impulsar al empresariado gallego en este ámbito. Agradezco la oportunidad también a su presidente, Iván José Vicente, por haberme permitido dirigirme a todos los socios presentes en la Asamblea. Muchas gracias por esta experiencia.